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Después de Andrea

  • 1 may
  • 2 Min. de lectura

Esta novela juvenil de Franco Vaccarini se publicó recién (2026) por Vicens Vives, en España (pero bueno, siempre mantenemos la esperanza que de el libro llegue también aquí al lejano sur). La ilustración de la tapa es de Beatriz Ramo. El libro se publicó también en catalán (yo lo leí en ese idioma, de hecho, por amabilidad del autor; Després d´Andrea).

 

Es una novela muy intensa y emotiva; en el primer capítulo conocemos a Andrea (la adolescente que nos mira de reojo en la tapa), y en el capítulo 2 ella ya está muerta, tras haber cometido suicidio: la novela se va armando con las voces y acciones de todas las personas que rodeaban a Andrea (sus amigas, su familia, las demás personas que la conocieron y que se relacionaron con ella de una u otra forma) y que deben enfrentar esa acción tremenda, quizá entenderla, quizá salir adelante.


Muchas veces, los adultos que median los libros para niños y jóvenes le tienen miedo a los libros que tocan estos temas: como si leer una novela pudiera inducir al suicidio a un lector. Eso no pasó con el Werther de Goethe, en su momento, y no pasará con esta ni con ninguna otra novela. Por el contrario, un libro como este quizá sea una buena posibilidad de conversar sobre esos temas y esas situaciones críticas que experimentan los adolescentes, y evitar que lleguen a la drástica decisión de Andrea en el libro. Con gran arte, el autor despliega, en una prosa hermosamente escrita, los pensamientos y acciones que surgen a partir del adiós de Andrea, esa persona aparentemente tan cercana, tan aparentemente alegre y despreocupada, tan indiscutiblemente bella, y en realidad tan sufriente y agobiada por las palabras y las miradas hirientes de los otros. Ese condolernos por Andrea y su triste destino no implica que lo asumamos como propio, pero permite, por intermedio de la catarsis y el poder de las palabras, enfrentarnos con esos pensamientos y, quizá, ubicarlos y dimensionarlos de una forma diferente.


Me gustó mucho la empatía que muestra el relato con los personajes, incluso con aquellos más (aparentemente) detestables, de forma que no se rediman, pero que quede un margen para que podamos, quizá, comprenderlos de alguna manera.


La novela, como dije, impacta mucho, y uno se queda también pensando en los personajes y viviendo, como todos ellos desde el capítulo 2, en el triste pero levemente esperanzado mundo que nos dejó, en el inasible pero constante recuerdo, en el vasto e inabarcable Después de Andrea.


Gran libro de Franco Vaccarini, recomendado. Si pueden llegar a él, no se lo pierdan.

 
 
 

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