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El ruido y la furia (Faulkner-04)

Llegamos al libro más famoso de la saga y del autor (el primero publicado de la saga, también: 1929); para muchos es su mejor obra (es discutible), pero para todos está entre las mejores. También está en el podio de las más difíciles de leer: es de esos pocos libros que uno puede leer del principio al final y al cerrarlo confesarse tranquilamente (o con indignación) que no entendió nada de nada. También es, como otros libros de la saga, una historia familiar: cuenta la decadencia y caída de los Compson, una de las “familias ilustres” de Jefferson (la capital de Yoknapatawpha).


A jugar con Faulkner (las respuestas, abajo)

1. La familia no se elige, pero los nombres sí. Indique cuál es la relación de parentesco entre los siguientes pares de personajes de la novela.

a. Jason Compson (III) y Jason Compson (IV)

b. Quentin Compson (III) y Quentin Compson

c. Maury Bascomb y Maury Compson

d. T.P. y Luster

e. Caroline Bascomb Compson y Quentin Compson

2. ¿Qué quiso decir Willy? Imagine e indique el significado de estas palabras que aparecen en el libro.

a. twusn´t b. bofe c. befo d. rev´un e. sassprilluh


La estructura

El libro tiene cuatro capítulos o partes, cada una titulada con la fecha en que transcurre lo que se cuenta:

- 7 de abril de 1928. Narrado por el menor de los hermanos Compson, Benjy, un discapacitado mental de 33 años (un idiota, para utilizar el término médico preciso). Benjy constantemente “salta” de tiempo en el fluir de su mente (mezclando momentos de su infancia, su adolescencia y su presente) y esos cambios, junto con la fragmentación de sus recuerdos y su dificultad para articularlos en frases cohesivas, hacen que la lectura de este capítulo, por más que es una genialidad de Faulkner, resulte una tarea particularmente compleja. Faulkner usó bastardillas para intentar ayudar al lector a identificar esos cambios, pero lo cierto es que las bastardillas no ayudan demasiado (Faulkner propuso a los editores marcar cada tiempo con un color de letra distinto, pero los editores no le hicieron caso).

- 2 de junio de 1910. Aquí el narrador es Quentin, el mayor de los hermanos Compson, y la acción se traslada dieciocho años atrás y en los alrededores de Harvard (donde él había sido enviado por sus padres para estudiar Derecho). No voy a espoilear nada, pero es un día importante para Quentin. Al contrario que Benjy, Quentin es un intelectual y no tiene ningún problema en articular su discurso mental; sin embargo, el capítulo también es difícil de leer y entender (aunque menos difícil que el anterior).

- 6 de abril de 1928. Volvemos al fin de semana de Pascua de 1928, esta vez con los sucesos del día previo al capítulo inicial, esta vez narrados mentalmente por Jason, el tercer hermano Compson (dos años mayor que Benjy, pero menor que Quentin y Caddie). Por más que no tiene ninguna discapacidad mental, Jason es un idiota también, obsesionado con el dinero, rencoroso, sin escrúpulos, sin el menor cariño o simpatía por ninguna de las personas que lo rodean.

- 8 de abril de 1928. Este es el único capítulo que no es narrado en primera y con la técnica del “fluir de la conciencia”, sino que está en tercera persona por un narrador omnisciente. El narrador sigue, durante gran parte del capítulo (que transcurre durante el domingo de Pascua), a Dilsey, la mujer negra que trabajó durante toda su vida para la familia Compson y es, en cierta forma, la única que mantiene esa familia a flote. En la segunda mitad del capítulo el narrador se acerca a Jason y luego, en la escena final, a Benjy.


Quince años después de la publicación del libro, Faulkner hizo, a pedido de los editores, un anexo final: “Apéndice: los Compson (1699-1945)”, en el que se detalla el árbol genealógico familiar y se dan, en tono informativo y desapegado, algunos datos extra sobre los personajes. Este anexo no es parte de la novela y no hace falta para nada leerlo, pero aparece incluido en varias ediciones. Incluso recomendaría no leerlo (no inmediatamente después de la novela, al menos): te saca del clima de la narración y no aporta nada que de verdad haya que saber.


El título

La primera traducción de este libro al castellano se hizo con el título El sonido y la furia, y hay gente que insiste en traducirlo así, pero la traducción correcta es El ruido y la furia. No es una cuestión de gustos, esto que afirmo: este título es (como otros de Faulkner) una cita, una referencia directa, en este caso a una obra de Shakespeare; remite al famoso monólogo de Macbeth en el acto V de la obra homónima, que termina así:

Life's but a walking shadow, a poor player

That struts and frets his hour upon the stage

And then is heard no more: it is a tale

Told by an idiot, full of sound and fury,

Signifying nothing.

(La vida no es sino una sombra andante, un mal actor

que se pavonea y apura su hora en el escenario

y luego ya no se lo oye más; es un cuento

contado por un idiota, lleno de ruido y de furia,

que no significa nada.)


En término inglés sound se traduce en muchos casos como ruido, y este es uno de ellos. No hay absolutamente ninguna traducción al castellano de este monólogo de Macbeth que diga “lleno de sonido y furia” (y no tendría sentido, por cierto), así como nadie tradujo el player del verso de arriba como “jugador” (se está hablando claramente de un actor, otra de las acepciones de player). A Faulkner le encantaban los juegos de palabras y las ambigüedades, pero “el sonido y la furia” no solo no tiene en castellano mucho sentido como frase (¿el sonido de qué?), sino que no tiene ningún correlato con la novela (mientras que el correlato de el ruido y la furia con esta novela es omnipresente y obvio, si uno la lee). Traducir este título con “sonido” es un error (por desconocimiento de la referencia literaria) o un capricho.


Norreseña

Esta es, por cierto, una novela espectacular, que muestra la disolución (tanto económica como espiritual) de una familia prestigiosa sureña (y es una metonimia de la disolución de todo el viejo Sur) haciendo foco en cuatro hermanos. Si bien los tres hermanos varones son narradores en el libro, Caddie, la única hermana mujer, es a la vez el personaje clave y la principal protagonista, símbolo de la felicidad perdida y del derrumbe inevitable de lo poco que quedó.


Ya la primera escena del primer capítulo es una genialidad, como si fuera la escena de la madalena de Proust pero concentrada en una sola página: Benjy, agarrado a la reja, mira a los golfistas en la cancha de golf que está junto a la casa (en lo que era su parte del terreno familiar y se vendió para enviar a Quentin a Harvard) y cuando el golfista llama a su caddy Benjy se pone a gimotear (y los recuerdos se le disparan), porque él escucha el nombre de su adorada hermana Caddie. “Caddie olía como los árboles”, piensa Benjy, que extraña a su hermana todo el tiempo, con un dolor que solo se distrae al contemplar el fuego.

Quentin, el hermano mayor, también amaba a su hermana Caddie; un amor que se convirtió cuando crecieron, en deseo y pasión incestuosa. Y Jason no sabemos si la quería o no cuando eran chicos, pero ciertamente la odia ahora, de adulto, con todo su ser, así como odia y desprecia a Quentin, la hija de Caddie (sí, le puso a la hija el mismo nombre de su hermano mayor: gracias Faulkner por hacernos todo tan fácil, sos un amigo), que vive con él y con la abuela Caroline en la casa familiar.


Como dije, es un libro difícil de leer, así que lo más probable es que quien lo encare se pase buena parte del tiempo (al menos, al principio) intentando comprender lo que está leyendo; pero cuando se lee por segunda vez (vale la pena) uno puede empezar a sentir la historia, que es profundamente conmovedora y, sin dudas, uno de los puntos altos no solo de Faulkner, sino de la literatura en general. Si alguien planea leer un solo libro de Faulkner, no sería este el que yo recomendaría; pero si se animan a leer al menos dos o tres, no dejen de incluir esta novela, no se arrepentirán.


Dos curiosidades

En 2012, una editorial en Londres, The Folio Society, hizo realidad la idea original de Faulkner: una edición del libro con diferentes colores para marcar cada tiempo en el capítulo de Benjy y leer ese capítulo con mayor facilidad. Innecesario, pero curioso.


Segunda curiosidad: aunque no lo crean, se hicieron dos películas, de El ruido y la furia. Esto no le parecerá curioso a alguien que no haya leído el libro, pero si lo leyeron, entenderán por qué me parece increíble: es imposible hacer una película de esta novela. Una película buena, al menos.


La de 1959 fue dirigida por Martin Ritt y protagonizada por Yul Brinner (como Jason Compson) y Joanne Woodward (como su sobrina Quentin, aunque la actriz tenía más de 30 años y ya estaba grande para hacer de una chica de 17). Está basada solo muy vagamente en el libro, y todos los que la vieron coincidieron en que es una película homogénea y completamente mala.

En 2014, James Franco dirigió y coprotagonizó (en el papel de Benjy) un nuevo intento de llevar la novela al cine. El intento es serio, y por primera vez se buscó reflejar en la pantalla la estructura del libro y la textura de la narración. Sin embargo, el resultado no fue exitoso: no es una buena película. No porque esté mal lo que hizo James Franco o porque no sea un buen director (su versión fílmica de “Mientras agonizo” es muy buena, por ejemplo), sino porque el libro es demasiado difícil de traducir a película: no hay manera. Aunque no es buena, la peli resulta interesante de ver, a pesar de todo (eso sí: véanla después de leer el libro).



Un fragmento

Cuando la sombra del bastidor apareció en las cortinas era entre las siete y las ocho y luego me puse a tiempo de nuevo, escuchando el reloj. Había sido del Abuelo, y cuando Padre me lo dio dijo te doy el mausoleo de toda esperanza y deseo; es casi insoportablemente adecuado que lo vayas a usar para adquirir la reductio absurdum de cualquier experiencia humana pues no se adaptará a tus necesidades individuales mejor de lo que se adaptó a las suyas o a las de su padre. Te lo doy no para que te acuerdes del tiempo, sino para que puedas olvidarlo de vez en cuando por un momento y no gastes todo tu aliento intentando conquistarlo. Porque ninguna batalla se gana nunca dijo. Ni siquiera se pelea. El campo de batalla solo le revela al hombre su propia insensatez y desesperación, y la victoria es una ilusión de filósofos y estúpidos.

(comienzo de “2 de junio de 1910”)


Respuestas de “A jugar con Faulkner”:

1. a. Padre e hijo. b. Tío y sobrina. c. Tío y sobrino. d. Tío y sobrino. e. Abuela y nieta.

2. a. twusn´t = that was not (eso no era); b. bofe = above (arriba); c. befo = before (antes); d. rev´un = reverend (reverendo); e. sassprilluh = sarsaparrilla (zarzaparrilla, bebida alcohólica)

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