Buscar

Guardaespaldas de rinoceronte

Actualizado: abr 6

Esta novela de Liza Porcelli Piussi con ilustraciones de Paz Tamburini fue publicada este año (2021) por AZ, en su flamante serie del Boleto, con la dirección literaria de Silvina Díaz y edición de Luz Azcona. Dentro de la serie, este libro lleva el color violeta que designa textos recomendados para lectores expertos.

Si ya es toda una apuesta publicar un libro hoy en día, imagínense inaugurar toda una serie completa de LIJ, desde primeras lecturas hasta novelas juveniles. Así que felicito a quienes lanzaron esta serie, y ojalá que su valentía se vea recompensada con éxitos comerciales y editoriales. Los libros, por lo pronto, se ven preciosos, y los que leí hasta ahora están muy buenos.


Como esta notable novela, que es en realidad un informe elaborado por Rocío Vera, una niña que relata, para unos hipotéticos lectores extraterrestres del futuro lejano, cómo fue que los humanos destruimos el planeta. El informe, escrito a mano y envuelto en una botella de gueitoreid (uno de los contenedores más gruesos, duros y perdurables del universo) esperará (es el plan de Rocío) pacientemente a sus lectores alienígenas, cuando siglos más adelante, se asomen a las ruinas y se pregunten cómo diablos hicieron los humanos para destruirlo todo. Rocío se los contará, con lujo de detalles:


No me alegra que estén leyendo esto porque eso significa que ya destruimos todo. Si encontraron la botella en la que voy a guardar este informe, debe ser que el planeta se fue al tacho como yo pensaba y como vengo diciendo que va a pasar. Porque ¿cuántas veces lo dije? En mi casa, en la escuela, a mis padres, a mi hermano. A todos los que pude les dije hasta cansarme que si no hacíamos algo, nos íbamos a extinguir como los rinocerontes.


Porque la inminente e inevitable extinción de los rinocerontes (los blancos primero, los demás dentro de muy poco) es el disparador de la angustia y la campaña de Rocío para intentar salvar al planeta del desastre al que lo están llevando las personas adultas. Pero es un camino difícil, pues las más cercanas de ellas, el padre y la madre de Rocío, en lugar de escuchar y entender sus argumentos, la envían a una psicóloga, porque piensan que solo está celosa de su hermano (cuando, por el contrario, ella solo lo quiere ayudar a tener un planeta donde llegar a ser adulto).


La destrucción de la Tierra empezó con mi hermano.

Antes de que él apareciera al planeta ya lo estábamos destruyendo, pero yo no lo sabía. Fue gracias a él, a un regalo que a él le hicieron, que me enteré de lo que pasaba con los rinocerontes. Y los rinocerontes me llevaron a todo lo demás.


El informe de Rocío, paralelamente con su descripción del desastre ambiental mundial en el que estamos, va relatando, casi sin que lo notemos, cómo es ella y cómo es su vida, las situaciones y las personas que la rodean (familiares, amigas, vecinos, la ya mentada psicóloga). Pero sin dudas, la preocupación y la temática principal del informe de esta aspirante a guardaespaldas de rinoceronte es mostrar algunas de las cosas terribles (e irreversibles) que hacemos con el único planeta en el que podemos vivir. Y aunque la prosa fluye con humor y ritmo, es inevitable sentir también un poquito de la angustia de Rocío, pues nada de lo que la preocupa es ficción, sino la cruda realidad: los rinocerontes de verdad están por extinguirse, de verdad quedan solo dos de ellos y deben ser protegidos por guardaespaldas para que no los maten, de verdad estamos a punto de hacer colapsar el ambiente y funcionamos, para la Tierra, como un virus nocivo que destruye y mata todo a su alrededor.


El libro se completa con las bellas y sugerentes ilustraciones a una tinta (la mayoría, de recios pero frágiles rinocerontes) de Paz Tamburini.

En fin: una genial novela que vale la pena leer, antes de que sea demasiado tarde para los rinocerontes (y para los humanos también). Recomendada.

78 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

A una vaca

Guitarras