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Los nuevos

Esta novela de Norma Huidobro fue publicada recién (2020) por Norma (la editorial, no ella misma), en su colección Zona Libre, con la dirección literaria de Laura Leibiker y la edición de Laura Linzuain. En Zona Libre se venían publicando últimamente obras geniales y bastante tremendas, como “Cocodrilo con flor rosa” de Sandra Siemens y “Mientras no muera tu nombre” de Liliana Cinetto, pero con este libro... continúan en esa línea.

Aquí, en “Los nuevos”, Norma (la autora) nos presenta un pueblo del Interior de la provincia de Buenos Aires, Laguna Grande. Un pueblo tranquilo, donde “nunca pasa nada”, donde todos se conocen desde siempre. En ese pueblo tranquilo sucede un hecho mínimo, insustancial: dos muchachos, periodistas de una revista de notas simpáticas e intrascendentes, llegan de visita y comienzan a recorrer las calles del pueblo y a conversar con los vecinos. Su intención: hacer una nota sobre el pueblo, sus lugares y sus personajes.


La llegada de los nuevos empieza a sacar a relucir una trama secreta, relacionada con el tiránico Romualdo Cisneros, que supo ser “el patrón del pueblo” pero que ahora ya es solo un viejo viudo y misántropo que vive en una casa antigua y al que la hija (la luz de sus ojos) abandonó años atrás para fugarse con un noviecito.


En capítulos titulados con la voz sucesiva de los vecinos que narran lo que van pensando (es una novela polifónica, esta), vamos descubriendo que nada es lo que parece ser, que ese pueblo pequeño es, como anticipa el refrán, un infierno grande, y presenciamos cómo la excursión periodística para la revista de chimentos se vuelve, casi sin darnos cuenta, una investigación de crímenes terribles y vigentes, que dará paso a inquietantes revelaciones, peligros, venganzas. Hay una gran maestría de la autora en ir llevándonos muy de a poco a los lectores al interior de esa trama asfixiante y sutil, como telaraña que se extiende sobre el pueblo y sobre nosotros, mientras vemos pasar a los nuevos en su bicicleta, esos muchachos tan educados y amables a los que les gusta conversar, hacer preguntas y, sobre todo, escuchar las respuestas.


Un policial, en definitiva, aunque tan bien armado que casi ni te das cuenta de que estás metido en un policial... hasta que es demasiado tarde. Gran libro de Huidobro.

Recomendado.

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