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Te veo en la Luna


Hoy les comento sobre esta novedad (2019) de Ediciones SM, en su colección Barco de Vapor serie roja, dirigida por Cecilia Repetti y con la edición de Silvina Díaz; es una novela de Vero Sukaczer, gran autora de quien ya norreseñé en este blogcillo de bolsillo Los nombres prestados y Nueve ratas en busca de un cuento.

Esta novela, publicada cuando se cumplen (en poquitos meses) 50 años de la llegada de los seres humanos a la Luna, transcurre exactamente en esa época, 1968-1969, y aunque ocurre en la Argentina, ese evento (el alunizaje del Apolo 11) está siempre presente en la historia.

Pero esta no es solamente una novela de homenaje histórico, no es una “historia de efeméride”. Es una gran novela sobre la Luna, sí. Pero eso es apenas la superficie, porque hay mucho más. Tal vez, si hubiera que definirla, diría que es una gran novela sobre el amor fraternal y el adiós de un hermano. Me recordó, en ese sentido, a Los ojos del perro siberiano, de Antonio Santa Ana, otra gran novela de amor fraternal y pérdida (por más que no tienen, además de eso, mucho que ver, y si tuviera que elegir entre ambas, me quedaría con esta ).

Te veo en la Luna es la historia de Martín, un chico de campo (el narrador de la novela), y de Juan, su adorado hermano mayor, que se rebela contra los mandatos familiares (sus padres esperan que se haga cargo del campo familiar) y quiere, a toda costa, estudiar en la universidad y llegar a ser astronauta.

Es 1968, gobierno de Onganía, “La noche de los bastones largos”, Vietnam, el Mayo Francés... En esa época convulsionada y decisiva, para ser estudiante universitario, Juan abandona a su familia para ir a estudiar a Córdoba. Su hermano Martín no toma bien, la “huida” de su hermano a la ciudad, que lo deja solo allí en el campo, en la casa familiar y sin posibilidades (o con muchas menos) de rebelarse alguna vez él también.

Juan, ya estudiante universitario en Córdoba, le propone por carta a Martín una cita: que se encuentren en un bar preciso cuando se produzca el alunizaje. Pero poco después ocurre el Cordobazo, y Juan, comprometido con el movimiento estudiantil universitario, deja de estar: “se fue a la Luna”, dicen algunos, para evitar decir lo que saben, sospechan o temen. Martín comienza entonces a organizar un plan para reencontrarse con su hermano cuando se produzca el alunizaje, el 20 de julio de 1969...

Y pasan muchas cosas más, y habría mucho que contar y conversar sobre este libro, pero me planto acá porque me temo que si sigo voy a empezar a espoilear cosas importantes y no está bueno eso.

Las imágenes de Poly Bernatene son espectaculares: como él mismo dijo, era “fácil” tomar la idea del hermano “que vive en la Luna” y el encuentro de los hermanos el día del alunizaje y plantear, a partir de eso, imágenes en las que ambos hermanos están juntos en la superficie lunar haciendo cosas muy poco lunares, como andando a caballo o mirando la tele sentados a la mesa (una mesa con sifón de soda, bien de época). Pero no era fácil: hay que tener una mente poética para plantear esas imágenes, que son bellas y profundas, y Poly tiene eso. Y por eso las ilustraciones no son solamente un adorno, para esta novela de Vero Sukaczer, sino un elemento que suma un montón, para el objeto libro que queda como resultado, que es alta literatura, llena de ideas y emociones.

En fin, ya no sigo: novelaza. Consíganla y léanla, no se van a arrepentir.

Recomendada.


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